El pterigión o carnosidad es un crecimiento anormal de tejido sobre la superficie del ojo que puede extenderse hacia la córnea y afectar la visión si no se trata a tiempo.

El pterigión o carnosidad en los ojos es causado principalmente por la exposición prolongada a factores ambientales que irritan los ojos. Los factores más comunes incluyen:
El riesgo aumenta en personas que trabajan o pasan mucho tiempo al aire libre sin gafas con protección UV.

El pterigión o carnosidad en el ojo puede provocar:
Si experimenta alguno de estos síntomas, es importante acudir al oftalmólogo para una evaluación y evitar complicaciones.

El tratamiento dependerá del tamaño y los síntomas del pterigión o carnosidad en los ojos:
Ambos procedimientos son ambulatorios y seguros. Para mayor información, visita la siguiente sección: Cirugía de Pterigión.

El ojo seco es una condición frecuente en la que los ojos no producen lágrimas suficientes o estas se evaporan demasiado rápido, provocando molestias e incomodidad visual.

El ojo seco puede deberse a múltiples factores, entre ellos:

Los principales síntomas del ojo seco incluyen:
Si experimentas estos síntomas, es fundamental buscar una evaluación médica adecuada.

El tratamiento para el ojo seco se realiza según el tipo y causa del mismo:

El queratocono es una enfermedad progresiva en la que la córnea se adelgaza y adopta una forma cónica, generando visión borrosa y distorsionada que afecta las actividades cotidianas.

El queratocono puede tener múltiples factores desencadenantes:
Evaluamos estos factores para ofrecerte el tratamiento más adecuado según tu condición.

Los síntomas del queratocono pueden variar según el grado de avance:
Etapas tempranas:
Etapas avanzadas:
Consulta con un especialista si presentas alguno de estos síntomas para evitar complicaciones.

El tratamiento depende del grado de progresión del queratocono:

La queratitis es una inflamación de la córnea, generalmente causada por una infección o lesión. En casos más graves, puede presentarse como una úlcera corneal, una herida abierta que puede provocar pérdida de visión si no se trata a tiempo.

La queratitis puede desarrollarse por múltiples factores, entre ellos:

Los síntomas de queratitis pueden presentarse de forma rápida e intensa:
Ante estos signos, busca atención médica inmediata para evitar daños irreversibles.

El tratamiento depende de la causa específica de la queratitis:

No desaparece sola una vez formada. En etapas leves puede controlarse con gotas lubricantes o antiinflamatorias, pero si crece y se acerca a la córnea, afectando la visión, el tratamiento definitivo es la cirugía (con suturas o pegamento tisular).
Depende de la técnica: con suturas dura unos 40 minutos por ojo, mientras que con pegamento tisular toma alrededor de 20 minutos y acelera la recuperación a 7-10 días. Ambos procedimientos son ambulatorios.
No siempre al mismo ritmo, pero sí es una enfermedad progresiva si no se trata. El crosslinking corneal puede frenar su avance en etapas iniciales; sin tratamiento, puede seguir deformando la córnea con el tiempo.
Depende de la causa. Si se debe a un factor controlable (uso excesivo de pantallas, medicamentos), puede mejorar significativamente. Si tiene origen en una enfermedad autoinmune, suele ser crónico y se maneja con tratamiento continuo, no con una cura definitiva.
Debes acudir de inmediato si tienes dolor ocular repentino, enrojecimiento intenso, disminución brusca de la visión, sensibilidad extrema a la luz o secreciones en el ojo. Estos síntomas pueden indicar una queratitis o úlcera corneal que requiere tratamiento urgente.
Se indica en casos severos de queratocono, queratitis o úlceras corneales, cuando tratamientos como el crosslinking, los anillos intraestromales o los medicamentos ya no logran preservar la córnea o restaurar una visión funcional.
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