Las cirugías MIGS (Minimally Invasive Glaucoma Surgery) son procedimientos de mínima invasión diseñados para reducir la presión intraocular con menor riesgo y recuperación más rápida que las técnicas tradicionales. Se realizan a través de incisiones muy pequeñas, duran alrededor de 10 minutos, y permiten retomar actividades cotidianas en 1 a 2 días. En muchos casos pueden combinarse con la cirugía de catarata en el mismo acto quirúrgico. Están indicadas principalmente en glaucoma leve a moderado, como una alternativa antes de llegar a procedimientos más complejos.
En Oftalmólogos Dulanto, el Dr. Ricardo Ugarte Basurto (CMP 066761) es pionero en MIGS en América Latina, con más de 4 años de experiencia en esta técnica.

El implante de válvula es un pequeño dispositivo que se coloca en el ojo para drenar el exceso de líquido y reducir la presión intraocular. Se recomienda cuando los medicamentos y el láser no han sido suficientes. Aunque no revierte el daño previo al nervio óptico, controla eficazmente la presión y previene un mayor deterioro de la visión.

La trabeculectomía es una cirugía para glaucoma en la que se crea una pequeña apertura en la esclerótica, la parte blanca del ojo, para que el líquido intraocular drene hacia una burbuja formada bajo la conjuntiva. Desde ahí es absorbido por el tejido circundante, lo que reduce la presión ocular de forma sostenida. La recuperación completa toma entre 2 y 6 semanas, y su tasa de éxito reportada en la literatura médica ronda el 70-85% a 5 años. Es una de las técnicas más efectivas para controlar el glaucoma avanzado y proteger el nervio óptico a largo plazo.

| Situación clínica | Técnica recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| Glaucoma leve a moderado | MIGS | Menor invasión, recuperación en 1-2 días, puede combinarse con cirugía de catarata |
| Glaucoma que no se controla con gotas ni láser | Implante de válvula | Drena el exceso de líquido cuando otros tratamientos ya no son suficientes |
| Glaucoma avanzado | Trabeculectomía | Mayor efectividad comprobada para proteger el nervio óptico a largo plazo |
| Paciente que además tiene catarata | MIGS combinado con cirugía de catarata | Permite tratar ambas condiciones en un mismo acto quirúrgico |
El especialista determina la técnica adecuada tras evaluar el tipo de glaucoma, su estadio y la respuesta previa a otros tratamientos.
No. La cirugía de glaucoma no cura la enfermedad ni revierte el daño ya causado al nervio óptico, pero detiene su progresión y protege la visión que el paciente conserva. Por eso el control oftalmológico continuo sigue siendo necesario después de operarse.
Varía según la técnica: con MIGS, la recuperación es de 1 a 2 días; con trabeculectomía, de 2 a 6 semanas para la recuperación completa. El implante de válvula tiene un tiempo intermedio, con controles frecuentes en las primeras semanas para ajustar la presión.
MIGS se recomienda en glaucoma leve a moderado, especialmente si el paciente también tiene catarata, ya que ambas cirugías pueden combinarse. La trabeculectomía se reserva para casos más avanzados, donde se necesita un control de presión más agresivo y duradero.
Sí, aunque generalmente no se operan ambos ojos el mismo día. Se prioriza el ojo con mayor daño o presión más alta, y el segundo se programa en una cita posterior, permitiendo una recuperación completa antes de la siguiente cirugía.
El glaucoma no tratado sigue dañando el nervio óptico de forma progresiva e irreversible, pudiendo causar pérdida de visión periférica y, en casos avanzados, ceguera. Por eso, cuando el especialista indica cirugía, retrasarla aumenta el riesgo de daño permanente.
El costo depende de la técnica indicada (MIGS, implante de válvula o trabeculectomía) y de la evaluación preoperatoria necesaria, por lo que no existe una tarifa única. Agenda tu evaluación con el Dr. Ricardo Ugarte para recibir una cotización según tu caso.
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