La vitrectomía posterior extrae el humor vítreo del ojo para tratar retinopatía diabética avanzada, hemorragias vítreas y problemas maculares. Eliminar el vítreo permite acceder directamente a la retina y corregir tracciones o acumulaciones de sangre.

La vitrectomía posterior con fijación escleral se indica cuando no existe soporte suficiente para el lente intraocular durante una cirugía de catarata. Combina la extracción del humor vítreo con la fijación del lente directamente a la esclera para garantizar una colocación estable.

La facoemulsificación con vitrectomía posterior trata simultáneamente las cataratas y los problemas maculares en una sola intervención. Combina la cirugía de catarata con implante de lente intraocular y la corrección de afecciones en la retina, evitando una segunda cirugía.

La retinopexia repara el desprendimiento de retina, una urgencia oftalmológica en la que la retina se separa de la pared del ojo. Sin tratamiento oportuno puede causar pérdida permanente de visión.

La combinación de retinopexia y vitrectomía posterior se indica en desprendimientos de retina complejos con compromiso macular o vítreo. Permite tratar simultáneamente el desprendimiento y las complicaciones asociadas en una sola cirugía.

El retiro de silicón extrae el aceite de silicona utilizado para estabilizar la retina en una vitrectomía previa. Su extracción oportuna previene complicaciones como cataratas secundarias o elevación de la presión intraocular.
La facoemulsificación con retiro de silicón combina la cirugía de catarata con la extracción del aceite de silicona de una intervención anterior. Se realiza en una sola cirugía para evitar un segundo procedimiento y restaurar la visión de forma integral.
Este procedimiento combinado trata en una sola intervención el desprendimiento de retina, las complicaciones maculares y las cataratas. Se indica cuando el paciente presenta múltiples afecciones oculares que requieren abordaje simultáneo.

La cirugía de retina trata el desprendimiento de retina, la retinopatía diabética avanzada, las hemorragias vítreas, los problemas maculares y las complicaciones de cirugías oculares previas. Cada afección requiere una técnica distinta, por eso el retinólogo determina el procedimiento más adecuado tras una evaluación detallada.
La mayoría de cirugías de retina duran entre 45 minutos y 2 horas, según la complejidad del caso. Una vitrectomía simple puede completarse en menos de una hora, mientras que procedimientos combinados como facoemulsificación con retinopexia pueden tomar más tiempo. El retinólogo te indicará la duración estimada en tu evaluación preoperatoria.
En la mayoría de casos se realiza con anestesia local o regional: estás despierto pero sin sentir dolor ni ver el procedimiento. La anestesia general se reserva para casos especiales. El equipo médico evaluará contigo la mejor opción antes de la cirugía.
La recuperación varía según el procedimiento. En cirugías simples puedes retomar actividades cotidianas en una a dos semanas; procedimientos más complejos pueden requerir de cuatro a seis semanas. Durante ese período se realizan controles postoperatorios para verificar la evolución y la visión mejora progresivamente.
Depende del procedimiento. Una vitrectomía posterior sin complicaciones suele requerir entre tres y cinco días en Lima para el control postoperatorio inmediato. Procedimientos más complejos pueden necesitar una semana o más. El retinólogo te indicará el tiempo exacto en tu evaluación para que puedas organizar tu viaje con anticipación.