La fatiga visual es una de las condiciones más comunes entre quienes pasan largas horas frente a pantallas, ya sea por trabajo o recreación. Esta afección ocular puede afectar a personas de todas las edades y genera molestias como ojos secos, visión borrosa o dolor de cabeza.
Según la American Academy of Ophthalmology (AAO), se estima que el 50% de los adultos que usan pantallas a diario experimentan algún grado de fatiga visual.
En la actualidad, con el aumento del teletrabajo y la constante exposición a dispositivos electrónicos, los casos de fatiga visual se han disparado. Por ello, es fundamental conocer cómo prevenirla y qué medidas tomar para aliviarla, ya que, aunque no es una condición grave, puede afectar tu calidad de vida y rendimiento laboral.
¿Qué es la fatiga visual?
La fatiga visual, también conocida como «síndrome de visión por computadora», se refiere al cansancio ocular que se genera por mirar pantallas electrónicas durante períodos prolongados. De acuerdo con el National Eye Institute (NEI), este síndrome se caracteriza por síntomas como visión borrosa, ojos secos, dolor de cabeza y tensión en el cuello y hombros. Además, puede haber una sensación de quemazón o picazón en los ojos, que se intensifica cuando la persona no sigue pausas adecuadas.
Causas y factores de riesgo
El principal factor que contribuye a la fatiga visual es la exposición prolongada a pantallas sin descansos. La luz azul emitida por las pantallas también puede ser perjudicial para los ojos, ya que interfiere con los ciclos de sueño y genera mayor incomodidad visual. Otros factores como una mala postura, una iluminación inadecuada y un parpadeo insuficiente al mirar la pantalla pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta afección.
¿Cuándo acudir al oftalmólogo?
Si bien la fatiga visual puede aliviarse con simples medidas preventivas, es importante acudir al oftalmólogo si los síntomas persisten o empeoran. El oftalmólogo podrá determinar si existen otros problemas subyacentes como ojo seco o disfunción en la producción de lágrimas.
Prevención y cuidados generales
1. La regla 20-20-20
Una de las mejores estrategias para prevenir la fatiga visual es la regla 20-20-20. Según esta recomendación, cada 20 minutos de trabajo frente a la pantalla, debes mirar algo a 20 pies (aproximadamente 6 metros) de distancia durante al menos 20 segundos. Este simple ejercicio ayuda a reducir la presión sobre los músculos oculares y previene la sobrecarga visual.
2. Ajustes en la iluminación
La iluminación del lugar de trabajo debe ser adecuada para evitar el deslumbramiento en la pantalla. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una iluminación demasiado brillante o tenue puede forzar la vista y causar incomodidad. Utilizar luz natural siempre que sea posible o luces suaves que no creen reflejos en la pantalla puede hacer una gran diferencia.
3. Ajusta la distancia y el ángulo de la pantalla
Mantén tu pantalla a unos 50-70 cm de distancia de tus ojos y asegúrate de que esté ligeramente por debajo del nivel de tus ojos. Esto reduce el esfuerzo necesario para enfocar y minimizará la tensión ocular. Además, asegúrate de que la pantalla esté limpia y libre de huellas o polvo, ya que las manchas pueden aumentar la fatiga visual.
4. Parpadeo constante y uso de lágrimas artificiales
El parpadeo es esencial para mantener los ojos lubricados, pero al mirar pantallas tendemos a parpadear con menos frecuencia, lo que provoca sequedad. Utilizar lágrimas artificiales o un humidificador en el ambiente puede ayudar a aliviar la sensación de sequedad ocular.
5. Usar filtros de luz azul
Muchos dispositivos hoy en día ofrecen la opción de filtrar la luz azul, lo que puede ayudar a reducir la fatiga visual y mejorar el sueño. También existen gafas especiales para la protección contra la luz azul que pueden ser útiles para quienes pasan muchas horas frente a la pantalla.
La fatiga visual es una afección que afecta a una gran parte de la población, pero con hábitos saludables y algunos ajustes en el entorno, es posible minimizar sus efectos. Si experimentas molestias persistentes, no dudes en consultar a tu oftalmólogo para descartar otros problemas oculares.
