Cuando no se detecta a tiempo, el queratocono puede afectar gravemente la visión. Aprende sobre sus causas y riesgos.

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El queratocono es una enfermedad progresiva de la córnea, donde esta estructura del ojo pierde su forma redonda y adopta una forma cónica. Esta alteración en la forma de la córnea provoca que la luz se enfoque de manera incorrecta en la retina, lo que resulta en una visión distorsionada y borrosa.

Si no se detecta a tiempo, el queratocono puede afectar gravemente la visión, llegando incluso a la pérdida significativa de la capacidad visual.

De acuerdo con el National Eye Institute (NEI), esta condición suele diagnosticarse en la adolescencia o en los primeros años de la adultez. Es importante destacar que, aunque el queratocono es una afección tratable, su pronóstico mejora considerablemente si se identifica en sus primeras etapas. La detección temprana puede marcar la diferencia en el manejo adecuado de la enfermedad.

¿Qué es el queratocono?

El queratocono es una afección ocular que provoca que la córnea se adelgace y se deforme, pasando de una forma redondeada a una forma cónica. Esta deformación afecta la forma en que la luz entra al ojo, lo que lleva a que la visión se vuelva borrosa y distorsionada.

La córnea es la capa transparente que cubre el frente del ojo y que juega un papel crucial en el enfoque de la luz hacia la retina, el tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo.

A medida que la córnea se deforma, la visión se ve afectada, y los pacientes pueden experimentar un empeoramiento progresivo de su agudeza visual. El queratocono generalmente afecta ambos ojos, aunque la gravedad puede variar entre uno y otro.

Síntomas del queratocono

Los síntomas del queratocono pueden variar según el grado de avance de la enfermedad. En sus primeras etapas, los pacientes pueden notar:

  • Visión borrosa, especialmente de lejos.
  • Dificultad para ver de noche.
  • Aumento en la sensibilidad a la luz y deslumbramiento.
  • Visión distorsionada (líneas rectas que parecen curvas).

Es importante señalar que estos síntomas suelen ser similares a los de otros trastornos oculares. Sin embargo, el queratocono tiene la particularidad de que su progresión es gradual, y la visión puede continuar deteriorándose si no se toman medidas adecuadas a tiempo.

Causas y factores de riesgo

Aunque la causa exacta del queratocono no se conoce con certeza, se han identificado varios factores de riesgo asociados con su desarrollo. La genética juega un papel importante, ya que se observa con mayor frecuencia en personas que tienen antecedentes familiares de queratocono.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los estudios han demostrado que las personas con antecedentes familiares tienen un mayor riesgo de desarrollar esta afección.

Además, existen otros factores que pueden aumentar la probabilidad de padecer queratocono, tales como:

  • Frotarse frecuentemente los ojos, lo que puede debilitar la córnea.
  • Trastornos o enfermedades sistémicas, como el síndrome de Down y el síndrome de Marfan, que están relacionados con afecciones oculares.
  • Alergias o afecciones que causan irritación ocular también están asociadas con el queratocono.

queratocono

¿Cuándo consultar a un oftalmólogo?

Si experimentas alguno de los síntomas mencionados anteriormente, es fundamental consultar a un oftalmólogo lo antes posible. Según la American Academy of Ophthalmology, el diagnóstico temprano del queratocono es clave para prevenir un mayor deterioro visual. Durante la consulta, el especialista podrá realizar pruebas específicas como la topografía corneal, que permite mapear la forma de la córnea y detectar las alteraciones que indican la presencia de queratocono.

No se debe esperar a que los síntomas empeoren, ya que el tratamiento temprano es más efectivo en el control de la progresión de la enfermedad y en la mejora de la calidad visual.

Prevención y manejo del queratocono

Aunque no existe una forma de prevenir completamente el queratocono, se pueden tomar ciertas precauciones para evitar que la afección empeore. De acuerdo con el National Eye Institute, una de las recomendaciones clave es evitar frotarse los ojos, ya que este hábito puede agravar la deformación de la córnea.

En términos de manejo, es fundamental realizar un seguimiento regular con el oftalmólogo, ya que el tratamiento varía dependiendo de la gravedad de la afección. En algunos casos, se pueden usar lentes de contacto especiales para corregir la visión, mientras que en etapas más avanzadas, pueden ser necesarias intervenciones quirúrgicas como el crosslinking de la córnea o el implante de anillos intraestromales para estabilizar la córnea y mejorar la visión.

El queratocono es una afección que puede afectar gravemente la visión si no se detecta a tiempo, pero con un diagnóstico temprano y un manejo adecuado, la progresión de la enfermedad puede controlarse. Si experimentas síntomas como visión borrosa o distorsionada, es fundamental que consultes a un oftalmólogo especializado.

En Oftalmólogos Dulanto abordamos este tipo de condiciones mediante evaluaciones oftalmológicas integrales, considerando las características y necesidades de cada paciente.