La mayoría de las personas piensa en su salud ocular recién cuando aparece una molestia: visión borrosa, ardor, ojo rojo o dolor de cabeza después de usar pantallas. El problema es que la salud ocular no depende solo de “ver bien hoy”, sino de prevenir enfermedades que pueden avanzar silenciosamente y afectar la visión con el paso del tiempo.
La American Academy of Ophthalmology y el National Eye Institute explican que varias condiciones oculares pueden no dar síntomas al inicio, por lo que los controles preventivos y los hábitos diarios son parte esencial del cuidado visual. Con esa idea en mente, aquí tienes recomendaciones claras y aplicables para proteger tu salud ocular a largo plazo.
¿Qué significa salud ocular y por qué no basta con “ver bien”?
La salud ocular incluye la calidad de la visión, pero también el buen estado de estructuras como la córnea (la “ventana” transparente del ojo), el cristalino (donde puede aparecer catarata), la retina (la capa sensible a la luz) y el nervio óptico (que lleva la información al cerebro).
Puedes “ver más o menos bien” y aun así tener un problema en etapa temprana. Por ejemplo, hay personas con presión ocular elevada o cambios iniciales del nervio óptico que no sienten dolor ni notan cambios evidentes. Del mismo modo, ciertos cambios en retina pueden avanzar sin síntomas hasta que ya afectan la visión central.
Por eso, pensar en salud ocular es pensar en:
- Prevención y diagnóstico temprano.
- Control de factores de riesgo (edad, antecedentes familiares, diabetes, hipertensión).
- Cuidado de la superficie ocular (ojo seco, alergias, blefaritis).
- Protección frente a sol, pantallas y lesiones.
Controles preventivos: cada cuánto revisarte y qué evalúa un oftalmólogo
Un control oftalmológico preventivo es la forma más efectiva de detectar problemas antes de que afecten tu vida diaria. En Perú, el Ministerio de Salud (MINSA) promueve la prevención y el chequeo periódico como parte del cuidado de la salud, y esto aplica también para la vista: muchas alteraciones se manejan mejor cuando se identifican a tiempo.
En la práctica, conviene realizar un control si:
- No te has revisado en el último año
- Tienes más de 40 años
- Tienes antecedentes familiares
- Tienes diabetes o hipertensión
- Usas lentes y notas cambios
- Trabajas muchas horas con pantallas
En un examen completo, el oftalmólogo no solo “mide la vista”. También puede evaluar la superficie ocular, la presión intraocular, el cristalino y, cuando está indicado, el fondo de ojo (retina y nervio óptico). En ciertos casos se solicitan estudios complementarios para una evaluación más precisa, pero siempre de manera individualizada.
Hábitos diarios para mejorar tu salud ocular en casa, trabajo y pantallas
La rutina pesa más de lo que parece. Estos hábitos ayudan a sostener una buena salud ocular, especialmente si estudias o trabajas con pantallas:
- Pausas visuales durante el trabajo de cerca: cada cierto tiempo, mira a lo lejos y relaja el enfoque. Esto reduce fatiga visual y ayuda a “reiniciar” el esfuerzo de acomodación.
- Parpadea más: frente a pantallas parpadeamos menos y eso favorece sequedad. Si sientes arenilla o ardor, aumentar el parpadeo consciente puede ayudar.
- Distancia y postura: evita usar el celular muy cerca del rostro. Una distancia adecuada y buena iluminación disminuyen el esfuerzo.
- No te frotes los ojos: frotar puede irritar más la superficie ocular, empeorar alergias y aumentar la inflamación de los párpados.
- Higiene palpebral si hay legañas u orzuelos recurrentes: en algunos pacientes, la limpieza de párpados mejora la calidad de la lágrima y la comodidad.
- Lentes de contacto con responsabilidad: respeta horarios, recambio, higiene y nunca los compartas. Evita usarlos en piscina o ducha si no tienes indicación médica.
Si dependes de gotas “para aguantar el día” o el enrojecimiento es frecuente, conviene evaluar la causa real. No todo es ojo seco: alergia, inflamación palpebral o incluso problemas de córnea pueden verse parecidos al inicio.
Protección y señales de alarma: cómo prevenir lesiones y cuándo consultar rápido
Cuidar la salud ocular también es prevenir accidentes y reconocer síntomas que no deberían esperar.
Medidas de protección que sí hacen diferencia:
- Lentes con filtro UV cuando estés al aire libre. No basta con que sean oscuros: el filtro UV real es lo importante.
- Gafas de seguridad en trabajos con partículas (lijas, taladro, metal, madera) o químicos. Muchas lesiones graves ocurren en casa o en el trabajo por no usar protección.
- Precaución en deportes de pelota o contacto: un golpe ocular puede generar lesiones internas incluso si “por fuera” parece leve.
- Evitar automedicación: gotas “blanqueadoras” o antiinflamatorias usadas sin diagnóstico pueden enmascarar problemas y retrasar una atención necesaria.
Señales de alarma para consultar pronto:
- Dolor ocular moderado o intenso.
- Molestia marcada a la luz.
- Disminución súbita de visión o visión borrosa importante.
- Ojo rojo intenso con secreción abundante.
- Destellos, aumento repentino de “moscas volantes” o sensación de “cortina/sombra” en la visión.
En oftalmología, llegar temprano suele cambiar el pronóstico. Por eso, si un síntoma es nuevo, intenso o progresa, lo más seguro es evaluarlo.
En Oftalmólogos Dulanto evaluamos cada caso de forma personalizada, con enfoque preventivo y seguimiento en salud ocular.
