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Astigmatismo: ¿Qué es, cómo se corrige y si tiene cura?
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Si sientes que tu visión no es nítida ni de lejos ni de cerca, es posible que estés frente a un astigmatismo. Muchas personas lo tienen desde jóvenes y no lo notan hasta que aumentan las horas de pantalla, cambian de trabajo o empiezan a manejar más de noche. La American Academy of Ophthalmology explica que el astigmatismo es un error de refracción frecuente y que suele corregirse de forma efectiva con lentes; en casos seleccionados también puede corregirse con cirugía refractiva. La clave es no adivinar: medir bien la visión y elegir la corrección adecuada para tu edad, tu estilo de vida y tu salud ocular. Concepto de astigmatismo El astigmatismo ocurre cuando la córnea (la “ventana” transparente del ojo) o, en algunos casos, el cristalino, no tienen una curvatura perfectamente uniforme. En lugar de ser redondeados como una esfera, tienen una forma más parecida a un balón ovalado. Eso hace que la luz no se enfoque en un único punto, sino en varios, y por eso la imagen puede verse borrosa o distorsionada. Un punto importante: el astigmatismo puede presentarse solo o junto con otros errores refractivos como: Miopía (dificultad para ver de lejos).  Hipermetropía (dificultad para ver de cerca, sobre todo al inicio).  En muchos casos el astigmatismo es estable y se controla bien con corrección óptica. Sin embargo, si el astigmatismo aumenta rápidamente o es muy irregular, el oftalmólogo puede necesitar descartar condiciones específicas de la córnea (por ejemplo, ectasias corneales) antes de hablar de cirugía o cambios de lentes.  Síntomas frecuentes y cómo se detecta a tiempo  El astigmatismo no siempre se “siente” como borrosidad pura. A veces se manifiesta como fatiga visual, especialmente con pantallas o lectura prolongada. Los síntomas más comunes incluyen:  Visión borrosa o “poco definida” a cualquier distancia.  Sensación de que las letras tienen sombra o se ven “dobles” (ghosting).  Dolor de cabeza, sobre todo frontal o al final del día.  Cansancio ocular, ardor o necesidad de entrecerrar los ojos para enfocar.  Molestias para manejar de noche (halos, deslumbramiento o baja nitidez).  Dificultad para leer por periodos largos sin cansancio.  En niños, el astigmatismo puede ser más silencioso porque se adaptan y no lo expresan. Algunas señales que deben llamar la atención:  Se acercan mucho a libros o pantallas.  Entrecerran los ojos para ver.  Se quejan de dolor de cabeza o se distraen con facilidad al leer.  Evitan actividades que requieren enfoque (pizarra, lectura, deportes con pelota).  La detección se realiza con un examen oftalmológico completo. No se trata solo de “probar lunas”: también se evalúa la salud del ojo para entender si el astigmatismo es regular, si hay ojo seco que esté distorsionando las mediciones, o si se requiere un estudio adicional de córnea (según el caso). En niños, diagnosticar y corregir a tiempo es especialmente importante para prevenir problemas de desarrollo visual como la ambliopía (“ojo perezoso”).  ¿Cómo se corrige el astigmatismo? La corrección del astigmatismo suele ser muy efectiva. La mejor opción depende de la edad, el grado, la forma del astigmatismo y tu estilo de vida. 1)Lentes (gafas) Son la opción más común y segura. Se corrige con lentes “cilíndricos” (tienen una graduación específica para compensar la curvatura desigual). En muchos casos, el cambio es inmediato: la visión se vuelve más nítida y disminuye la fatiga visual.  2)Lentes de contacto (tóricos o rígidos) Los lentes tóricos están diseñados específicamente para corregir el astigmatismo. En ciertos casos (por ejemplo, astigmatismos altos o irregulares), se pueden indicar lentes rígidos permeables al gas u otros diseños especiales, ya que ofrecen mejor calidad óptica. Aquí importa la evaluación: no todos toleran igual los lentes de contacto, y si hay ojo seco o alergia ocular, puede convenir priorizar gafas o tratar primero la superficie ocular.  3) Tratamiento del “astigmatismo por superficie” A veces la visión sale “rara” o variable y parece astigmatismo, pero el origen principal es ojo seco o inflamación de párpados. En esos casos, tratar la superficie ocular puede mejorar la calidad visual y hasta estabilizar la medida. Por eso es común que el oftalmólogo ajuste el plan antes de “cambiar lunas” repetidamente.  4) Opciones quirúrgicas (cuando corresponde) En adultos seleccionados, con medida estable y un ojo sano, la cirugía refractiva puede corregir miopía/hipermetropía y también astigmatismo. La decisión depende de exámenes previos (forma y grosor de córnea, estabilidad de graduación, ojo seco, etc.). En algunos pacientes con catarata, también existe la posibilidad de corregir astigmatismo con lentes intraoculares tóricos, siempre que el caso lo permita.  ¿El astigmatismo tiene cura? Lo que puedes esperar en la práctica Depende de lo que entendamos por “cura”. En medicina, lo más responsable es hablar de corrección y control. En muchos casos, el astigmatismo se corrige completamente con gafas o lentes de contacto: ves nítido mientras los usas. En adultos seleccionados, la cirugía puede reducir o eliminar la dependencia de lentes, pero no es una promesa absoluta. Algunas personas pueden necesitar un apoyo leve con el paso de los años o cuando aparece presbicia (vista cansada). No todas las personas son candidatas a cirugía. Si hay córneas delgadas, astigmatismo irregular o problemas de superficie ocular no controlados, lo más seguro suele ser corregir con lentes y tratar la causa de fondo. En niños, el astigmatismo puede cambiar con el crecimiento, pero no conviene “esperar a que se pase”. Corregirlo a tiempo protege el desarrollo visual. Un punto clave: no tratar el astigmatismo cuando afecta la visión puede generar molestias persistentes (dolor de cabeza, fatiga visual) y, en niños, aumentar el riesgo de ambliopía si la imagen llega borrosa durante etapas críticas del desarrollo. Si sospechas astigmatismo o notas cambios recientes en tu visión, lo más útil es realizar una evaluación completa para confirmar la causa y elegir el tratamiento más adecuado. En Oftalmólogos Dulanto evaluamos cada caso de astigmatismo de forma personalizada para definir la mejor opción de corrección. 

Miopía: Qué signos, riesgos y tratamientos hay en niños y adultos
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Cirugías, Especialidades

La miopía es un problema visual muy común: hace que los objetos lejanos se vean borrosos. A veces se instala de manera silenciosa, especialmente en niños, porque ellos se adaptan y pueden no notar que “ven distinto”. En adultos, suele confundirse con cansancio, estrés o “necesitar descanso”, hasta que la dificultad para ver de lejos interfiere con el trabajo, el estudio o la conducción. Según la American Academy of Ophthalmology (AAO),la miopía es un error refractivo frecuente y tratable. Lo importante es detectarla a tiempo, corregirla adecuadamente y, en niños, considerar estrategias para reducir su progresión cuando esté indicado. ¿Qué es la miopía y por qué ocurre? La miopía es un error de refracción. En términos simples, significa que la luz que entra al ojo no se enfoca justo en la retina (la capa interna responsable de “captar” la imagen), sino por delante de ella. Por eso, la visión de lejos se vuelve borrosa, mientras que la visión de cerca suele ser mejor. Esto ocurre principalmente porque: El ojo es más largo de lo habitual (la causa más común). La córnea (la “ventana” transparente del ojo) tiene una curvatura que hace que la luz se enfoque antes de llegar a la retina. En la infancia y adolescencia, el ojo todavía está en crecimiento. Por eso la miopía puede aumentar con los años, sobre todo si aparece temprano. De acuerdo con el National Eye Institute (NEI), la miopía se confirma con un examen oftalmológico completo y se corrige con lentes, lentes de contacto o, en adultos seleccionados, con cirugía refractiva. Signos y síntomas de miopía en niños y adultos Reconocer los signos ayuda a consultar a tiempo. La miopía no siempre produce dolor, por lo que conviene observar cambios de conducta. Signos frecuentes de miopía en niños Se sientan muy cerca de la televisión o se pegan al cuaderno. Entrecerran los ojos para ver la pizarra o los letreros. Se quejan de dolor de cabeza al final del día o después de tareas. Se frotan los ojos con frecuencia o parpadean más de lo habitual. Presentan bajo rendimiento escolar o desinterés por actividades que requieren ver de lejos (deportes, juegos con pelota). Piden aumentar el tamaño de letras o acercan la tablet/celular. Síntomas comunes de miopía en adultos Dificultad para ver letreros, señales de tránsito o presentaciones.  Problemas para manejar de noche (sensación de halos o baja nitidez).  Fatiga visual con pantallas, especialmente si además hay ojo seco.  Visión borrosa de lejos que mejora al acercarse.  Señales de alarma (consulta pronta) Si una persona con miopía —sobre todo miopía alta— presenta: Destellos de luz. Aumento repentino de “moscas volantes”. Sensación de “cortina” o sombra en la visión. Debe evaluarse con urgencia para descartar problemas en la retina. Según la American Academy of Ophthalmology (AAO), estos síntomas pueden estar asociados a alteraciones que requieren atención oportuna. Riesgos de la miopía si no se trata o no se controla No corregir la miopía puede tener consecuencias en la vida diaria: En niños: afecta el aprendizaje, la autoestima y el desempeño (por no ver bien la pizarra o las instrucciones a distancia). En adultos: limita la conducción, la productividad y la seguridad en actividades cotidianas. Además, el punto más importante en salud ocular es que la miopía puede progresar. Cuando se alcanza miopía alta, el ojo suele ser más largo y ciertas estructuras pueden volverse más vulnerables. De acuerdo con la American Academy of Ophthalmology (AAO), la miopía alta se asocia con mayor riesgo de complicaciones como alteraciones de la retina, además de aumentar la probabilidad de otros problemas oculares a largo plazo. Esto no significa que toda persona con miopía tendrá complicaciones, pero sí que el seguimiento y los controles son especialmente relevantes cuando el grado es alto o progresa rápido. Tratamientos actuales de la miopía y cuándo acudir al oftalmólogo  El tratamiento se define según edad, grado de miopía, salud ocular y estilo de vida. En medicina, cada caso debe evaluarse de forma individual.  1) Lentes (gafas) Son la opción más frecuente en niños y adultos. Corrigen la visión y mejoran rendimiento escolar y calidad de vida. La graduación debe estar bien indicada: ni “quedarse corto” ni excederse, porque eso puede afectar comodidad y adaptación.  2) Lentes de contacto Pueden ser una alternativa en adolescentes y adultos, y en algunos casos se usan diseños especiales para estrategias de control de miopía. Su indicación depende de la salud de la superficie ocular (ojos secos, alergias), higiene y rutina del paciente.  3) Control de miopía en niños (para frenar progresión) Según revisiones clínicas y guías de práctica, existen estrategias que pueden ralentizar la progresión en muchos niños seleccionados, por ejemplo:  Atropina en bajas concentraciones (indicada y controlada por el oftalmólogo). Lentes de contacto especiales o lentes oftálmicos con diseños específicos. Recomendaciones de hábitos: más tiempo al aire libre, pausas visuales y distancia adecuada de lectura y pantallas. Estas medidas no se indican “en automático”: el plan depende de la edad, velocidad de progresión, antecedentes familiares y examen ocular.  4) Cirugía refractiva en adultos (cuando corresponde) En adultos con medida estable y tras exámenes completos, la cirugía refractiva puede ser una opción para reducir la dependencia de lentes. Según el National Eye Institute (NEI), la cirugía refractiva modifica la forma de la córnea (y en algunos casos utiliza lentes intraoculares) para mejorar el enfoque. No todos los pacientes son candidatos, y una evaluación preoperatoria rigurosa es la clave para seguridad y buenos resultados. ¿Cuándo acudir al oftalmólogo? Si un niño muestra signos de miopía o hay antecedentes familiares.  Si un adulto nota visión borrosa de lejos, cambios recientes o dificultad nocturna.  Si aparecen síntomas de alarma (destellos, “cortina”, aumento súbito de moscas volantes).  Si la miopía aumenta con frecuencia o hay molestias persistentes con pantallas.  La miopía es un problema visual frecuente que puede afectar la calidad de vida y, en algunos casos, la salud ocular a largo plazo. Detectarla a tiempo permite corregir la visión y, en niños, aplicar estrategias para reducir su progresión. Un examen oftalmológico completo es clave para definir el tratamiento más adecuado según la edad, el grado de miopía y el estilo de vida. En Oftalmólogos Dulanto

Oftalmólogos Dulanto: La mejor clínica de ojos en Lima
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Oftalmólogos Dulanto es una clínica oftalmológica con más de tres décadas de experiencia en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares. Fundada en 1987 por el Dr. Víctor Dulanto Gomero, quien abrió su consultorio en Breña, la clínica se ha destacado por su compromiso de ofrecer un servicio de alta calidad con profesionales altamente capacitados.

Carnosidad en los ojos: cuándo es necesario tratarla
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El Pterigión, también conocido como carnosidad en los ojos, se caracteriza por el crecimiento anormal de la conjuntiva, una membrana que recubre la parte blanca del ojo, que invade la córnea. Este crecimiento anormal no solo afecta la estética del ojo, sino que también puede comprometer la visión si el tejido alcanza la córnea.

Operación de cataratas: recupera tu visión sin dolor
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Cirugías

La operación de cataratas es un procedimiento oftalmológico seguro y efectivo que permite restaurar la visión afectada por la opacidad del cristalino. Al principio, las cataratas suelen causar visión borrosa y una apariencia opaca en los colores. Sin tratamiento, esta condición puede empeorar con el tiempo, dificultando tareas diarias como leer, conducir o reconocer rostros.

Cirugía Refractiva: ¿qué es y quiénes son candidatos ideales?
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Cirugías

La cirugía refractiva ha transformado la oftalmología, permitiendo a millones de personas disfrutar de una visión clara sin depender de anteojos o lentes de contacto. Este procedimiento utiliza tecnología láser para corregir problemas comunes como la miopía, hipermetropía y astigmatismo, brindando resultados rápidos y efectivos.

Operación de Retina: ¿qué es y cuándo es necesaria?
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Cirugías

La operación de retina es un procedimiento fundamental para tratar diversas afecciones oculares que pueden comprometer seriamente la visión. Desde el desprendimiento de retina hasta agujeros maculares, estas condiciones requieren atención inmediata para preservar la salud ocular.