La retinopatía diabética es una de las principales causas de ceguera en personas con diabetes. Esta afección ocurre cuando los niveles elevados de glucosa en sangre dañan los vasos sanguíneos de la retina, la capa del ojo que percibe la luz y la envía al cerebro.
Según la American Academy of Ophthalmology (AAO), la retinopatía diabética puede progresar sin síntomas evidentes en sus primeras etapas, lo que hace que el diagnóstico temprano sea crucial para prevenir complicaciones visuales graves.
De acuerdo con el National Eye Institute (NEI), las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 están en riesgo de desarrollar retinopatía diabética, especialmente si no tienen un control adecuado de sus niveles de glucosa. El seguimiento constante y un tratamiento adecuado pueden frenar su avance, lo que permite mantener una visión funcional y prevenir la ceguera.
¿Qué es la retinopatía diabética?
La retinopatía diabética es una afección ocular relacionada con la diabetes que afecta los vasos sanguíneos de la retina. Con el tiempo, los niveles altos de glucosa pueden debilitar y dañar estos vasos, provocando su fuga o bloqueo. Como resultado, la retina no recibe suficiente oxígeno y nutrientes, lo que puede generar problemas en la visión.
Existen dos tipos principales de retinopatía diabética: no proliferativa y proliferativa. La forma no proliferativa es menos grave y se caracteriza por la presencia de microaneurismas (pequeñas dilataciones en los vasos sanguíneos), hemorragias y exudados en la retina. Por otro lado, la retinopatía proliferativa es más avanzada y se caracteriza por el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales que pueden provocar hemorragias en el ojo y, en casos graves, desprendimiento de retina.
Síntomas de la retinopatía diabética
En sus primeras etapas, la retinopatía diabética puede no presentar síntomas evidentes. Sin embargo, a medida que avanza, los pacientes pueden experimentar una serie de signos visuales, tales como:
- Visión borrosa o fluctuante: La visión puede volverse nublada, especialmente en la visión de cerca o de lejos.
- Manchas flotantes: Pequeñas sombras o puntos que se mueven por el campo visual.
- Pérdida de la visión central: A medida que la retinopatía progresa, la pérdida de visión puede volverse más evidente, afectando la capacidad de leer o reconocer caras.
- Visión nocturna deteriorada: Los pacientes pueden tener dificultades para ver en condiciones de poca luz.
Es importante que las personas con diabetes se realicen exámenes oculares regulares para detectar cualquier signo temprano de la enfermedad, ya que un diagnóstico precoz puede ayudar a frenar su progresión.
Causas y factores de riesgo de la retinopatía diabética
La principal causa de la retinopatía diabética es el mal control de los niveles de glucosa en sangre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes descontrolada aumenta la probabilidad de que los vasos sanguíneos de la retina se vean dañados, lo que puede resultar en pérdida de visión.
Además, hay otros factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar retinopatía diabética, tales como:
- Duración de la diabetes: Cuanto más tiempo se ha tenido diabetes, mayor es el riesgo de desarrollar retinopatía diabética.
- Niveles elevados de presión arterial: La hipertensión puede agravar el daño en los vasos sanguíneos de la retina.
- Colesterol alto: El colesterol elevado puede contribuir a la obstrucción de los vasos sanguíneos.
- Embarazo: Las mujeres embarazadas con diabetes pueden desarrollar una forma más grave de retinopatía diabética, conocida como retinopatía diabética gestacional.
- Tabaquismo: Fumar puede aumentar el riesgo de retinopatía diabética al afectar los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, incluyendo los ojos.
¿Cuándo consultar a un oftalmólogo?
Es fundamental que las personas con diabetes se sometan a un examen ocular completo al menos una vez al año, incluso si no experimentan síntomas. Según la American Academy of Ophthalmology, un oftalmólogo podrá detectar los primeros signos de la retinopatía diabética en sus etapas más tempranas mediante el examen de fondo de ojo o con la tomografía de coherencia óptica.
Si ya se ha diagnosticado retinopatía diabética, es crucial realizar seguimientos periódicos para evaluar la progresión de la enfermedad y ajustar el tratamiento en consecuencia. Además, si experimentas síntomas como visión borrosa, manchas flotantes o pérdida de visión, debes acudir al oftalmólogo de inmediato.
Tratamientos para la retinopatía diabética
El tratamiento de la retinopatía diabética depende de la gravedad de la afección. Los tratamientos más comunes incluyen:
- Control de los niveles de glucosa y presión arterial: El tratamiento principal para prevenir la progresión de la retinopatía diabética es el control estricto de la diabetes, lo que incluye mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de los rangos recomendados y controlar la hipertensión.
- Fotocoagulación láser: Este tratamiento se utiliza evitar complicaciones como la hemorragia vítrea o el desprendimiento de retina.
- Inyecciones intravítreas: Estos medicamentos sirven para evitar la pérdida visual.
- Vitrectomía posterior: En casos graves, se puede requerir cirugía para tratar hemorragias o desprendimiento de retina.
La retinopatía diabética es una complicación grave de la diabetes que puede afectar significativamente la visión. Sin embargo, con un diagnóstico temprano y un seguimiento constante, es posible frenar su avance y evitar complicaciones visuales graves. Si tienes diabetes, es crucial que te realices exámenes oculares periódicos y mantengas un control adecuado de tus niveles de glucosa.
En Oftalmólogos Dulanto abordamos este tipo de condiciones mediante evaluaciones oftalmológicas integrales con un especialista en Retina, considerando las características y necesidades de cada paciente.
