La sequedad ocular es una condición que afecta a muchas personas, pero a menudo se subestima. Se produce cuando los ojos no producen suficientes lágrimas o cuando las lágrimas no son de buena calidad para mantener la superficie ocular adecuadamente lubricada. Esta afección puede causar molestias y, en algunos casos, puede interferir con las actividades cotidianas como leer, trabajar frente a una pantalla o conducir.
De acuerdo con la American Academy of Ophthalmology (AAO), la sequedad ocular es una de las principales causas de incomodidad ocular, especialmente en adultos mayores. Es fundamental reconocer los síntomas y comprender las causas para tratarla adecuadamente. Aunque es común, la sequedad ocular es tratable con un diagnóstico y tratamiento adecuados.
¿Qué es la sequedad ocular?
La sequedad ocular o síndrome del ojo seco ocurre cuando los ojos no producen suficientes lágrimas o cuando las lágrimas no son capaces de mantener la lubricación adecuada en la superficie ocular. Las lágrimas tienen un papel esencial en la protección de los ojos, ya que además de lubricar, ayudan a eliminar los cuerpos extraños y previenen infecciones.
Cuando esta producción de lágrimas es insuficiente o de mala calidad, la superficie del ojo se irrita, lo que puede provocar una sensación de ardor, picazón y otras molestias. Según el National Eye Institute (NEI), la sequedad ocular es más frecuente en personas mayores de 50 años, pero también puede afectar a personas más jóvenes debido a diversos factores.
¿Cuáles son los síntomas de la sequedad ocular?
Los síntomas de la sequedad ocular varían según la gravedad de la condición y pueden incluir:
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño en los ojos.
- Picazón o ardor en los ojos.
- Enrojecimiento ocular, especialmente al final del día.
- Visión borrosa que mejora con el parpadeo.
- Lagrimeo excesivo: en algunos casos, el ojo seco puede causar lagrimeo excesivo como respuesta a la irritación.
- Dificultad para usar lentes de contacto.
Es importante señalar que estos síntomas pueden empeorar en entornos secos o con ventilación artificial, como en oficinas con aire acondicionado o calefacción, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Causas de la sequedad ocular
La sequedad ocular puede tener varias causas, que incluyen factores ambientales, cambios hormonales y condiciones médicas subyacentes. Las causas comunes incluyen:
1. Factores ambientales
Exposición al viento, aire acondicionado, calefacción o contaminación del aire puede agravar la sequedad ocular, ya que afectan la producción de lágrimas o aceleran su evaporación.
2. Enfermedades subyacentes
Condiciones como artritis reumatoide, diabetes y enfermedades autoinmunes pueden interferir con la producción de lágrimas. Además, el síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune que afecta las glándulas que producen las lágrimas y puede ser una causa importante de ojo seco.
3. Medicamentos
Algunos medicamentos como los antihistamínicos, antidepresivos y diuréticos pueden reducir la cantidad de lágrimas que se producen. La American Academy of Ophthalmology (AAO) menciona que el uso prolongado de estos fármacos puede aumentar el riesgo de sequedad ocular.
4. Envejecimiento
A medida que las personas envejecen, las glándulas lagrimales pueden volverse menos eficientes, lo que disminuye la producción de lágrimas. Las mujeres también son más propensas a sufrir sequedad ocular, especialmente durante y después de la menopausia, debido a cambios hormonales.
¿Cuándo consultar a un oftalmólogo?
Si experimentas síntomas de sequedad ocular que interfieren con tus actividades diarias, es importante consultar a un oftalmólogo. De acuerdo con la American Academy of Ophthalmology, si los síntomas persisten o empeoran, puede ser necesario realizar una evaluación detallada para identificar la causa subyacente y determinar el tratamiento adecuado.
Es fundamental buscar atención médica si los síntomas incluyen:
- Dolor ocular intenso.
- Visión borrosa persistente.
- Enrojecimiento severo que no mejora con descansos o lubricantes oculares.
Un diagnóstico temprano puede prevenir que la condición empeore y cause complicaciones adicionales, como daño a la superficie ocular.
Prevención de la sequedad ocular
Aunque no siempre se puede prevenir la sequedad ocular, existen medidas que puedes tomar para reducir el riesgo:
- Usar humidificadores en ambientes secos, especialmente en invierno, para mantener la humedad en el aire.
- Descansar la vista: Practicar la regla 20-20-20 (cada 20 minutos de pantalla, mirar algo a 20 pies de distancia por 20 segundos) para evitar la fatiga ocular.
- Parpadear con frecuencia: Si trabajas frente a una pantalla, asegúrate de parpadear regularmente para distribuir las lágrimas.
- Proteger tus ojos del viento y el sol: Usar gafas de sol y lentes protectores en entornos ventosos o soleados.
En Oftalmólogos Dulanto, nos especializamos en el diagnóstico y tratamiento de la sequedad ocular. Nuestros oftalmólogos realizan evaluaciones oftalmológicas integrales, considerando las características y necesidades de cada paciente, con el objetivo de proporcionar la mejor atención y soluciones personalizadas para la salud visual.
