Revisado por el Dr. Víctor Dulanto Reinoso, especialista en Catarata, Cirugía Refractiva y Córnea — Oftalmólogos Dulanto · CMP 51129 · RNE 23684
Última actualización: 5 de agosto de 2026.
La blefaritis es la inflamación crónica del borde de los párpados, donde nacen las pestañas. Causa enrojecimiento, picazón, escamas parecidas a caspa y sensación de arenilla. No suele ser grave, pero es persistente y requiere higiene palpebral constante para controlarla.
Es una de las condiciones oculares más frecuentes en la consulta oftalmológica y una de las más subestimadas: muchas personas conviven durante años con ojos irritados «sin causa», sin saber que el problema está en el borde de sus párpados. Aquí te explicamos sus tipos, causas y el tratamiento paso a paso recomendado por especialistas.
¿Qué tipos de blefaritis existen?
Cuadro comparativo: blefaritis anterior vs. posterior
Las diferencias clave entre los dos tipos de blefaritis se resumen a continuación:
| Blefaritis anterior | Blefaritis posterior | |
|---|---|---|
| Qué es | Inflamación del borde externo del párpado | Inflamación de la cara interna del párpado |
| Síntoma principal | Escamas y costras en la base de las pestañas | Ojo seco e irritación por lágrima alterada |
| Causa | Bacterias y dermatitis seborreica | Disfunción de las glándulas de Meibomio |
| Tratamiento | Higiene y limpieza de pestañas | Calor y masaje para destapar glándulas |
En resumen: la blefaritis anterior afecta la base de las pestañas por bacterias o dermatitis seborreica y produce escamas y costras; la posterior afecta las glándulas de Meibomio y se asocia a ojo seco por una lágrima de mala calidad.
¿Cuáles son las causas de la blefaritis?
- Bacterias del borde palpebral (principalmente estafilococos).
- Disfunción de las glándulas de Meibomio: la grasa se espesa y obstruye las glándulas.
- Dermatitis seborreica: piel grasa y escamosa en cejas, cuero cabelludo y párpados.
- Rosácea ocular: enfermedad inflamatoria de la piel que compromete los párpados.
- Ácaros Demodex: presentes en los folículos de las pestañas, pueden proliferar y agravar el cuadro, especialmente en adultos mayores. La American Academy of Ophthalmology (AAO, 2022) recomienda investigarlos cuando los síntomas no responden a los tratamientos estándar.
¿Cuáles son los síntomas de la blefaritis?
- Bordes de los párpados enrojecidos e hinchados (párpados inflamados).
- Picazón y ardor, sobre todo al despertar.
- Escamas o costras tipo caspa en la base de las pestañas.
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño.
- Lagrimeo o, paradójicamente, ojo seco.
- Orzuelos o chalaziones a repetición (lee nuestra guía sobre chalazión y orzuelo).
¿Cómo se trata la blefaritis paso a paso?
El pilar del tratamiento es la higiene palpebral diaria, respaldada por la evidencia clínica:
- Calor: compresas tibias sobre los párpados cerrados durante 5 a 10 minutos para ablandar las secreciones y destapar las glándulas.
- Masaje: masajea suavemente los párpados hacia el borde para exprimir la grasa retenida en las glándulas de Meibomio.
- Limpieza: limpia el borde palpebral con toallitas o soluciones específicas de higiene palpebral (o shampoo neutro de bebé diluido), frotando la base de las pestañas.
- Lubricación: lágrimas artificiales si hay ojo seco asociado (revisa nuestra nota sobre sequedad ocular).
Cuando la higiene no es suficiente, el oftalmólogo puede indicar antibióticos tópicos u orales, pulsos cortos de antiinflamatorios o tratamientos específicos contra Demodex. Estos medicamentos siempre requieren indicación y control médico.
¿La blefaritis se cura?
La blefaritis es crónica y tiende a reaparecer si se abandona la higiene palpebral. La buena noticia: con una rutina constante, la gran mayoría de pacientes controla los síntomas por completo y evita complicaciones como orzuelos recurrentes, ojo seco severo o daño del borde palpebral. El control periódico permite además ajustar el tratamiento según la evolución.
También es importante identificar el tipo de blefaritis, porque el manejo cambia: la anterior estafilocócica puede requerir ciclos de antibiótico tópico, la seborreica mejora al tratar la piel del rostro y el cuero cabelludo, y la posterior por disfunción de Meibomio responde mejor al calor y al masaje sostenidos.
Esa clasificación se realiza en la consulta, con lámpara de hendidura, y es la base de un plan realmente personalizado.
Rutina diaria recomendada para controlar la blefaritis
Una forma práctica de organizar el tratamiento es integrarlo a tu rutina, como el cepillado dental:
- En la mañana (3 minutos): limpieza del borde palpebral con toallita o solución específica, frotando suavemente la base de las pestañas con los ojos cerrados.
- En la noche (10 minutos): compresa tibia sobre los párpados cerrados, seguida de masaje suave hacia el borde y una segunda limpieza si hubo maquillaje o exposición a polvo.
- Durante el día: lágrimas artificiales si trabajas muchas horas frente a pantallas, ya que parpadeamos menos frente al computador y la lágrima se evapora más rápido, lo que agrava los síntomas. Complementa con nuestros consejos contra la fatiga visual.
La constancia importa más que la intensidad: una rutina simple sostenida durante meses controla mejor la blefaritis que tratamientos agresivos e intermitentes. Los resultados suelen notarse a partir de la segunda a cuarta semana.
Preguntas frecuentes sobre la blefaritis
¿La blefaritis es contagiosa?
No. Aunque intervienen bacterias, la blefaritis no se transmite de persona a persona. Es una condición inflamatoria propia del borde palpebral y de las glándulas de cada persona.
¿Puedo usar maquillaje o lentes de contacto con blefaritis?
Durante los brotes es mejor suspender ambos: el maquillaje obstruye las glándulas y los lentes de contacto aumentan la irritación. Una vez controlada, pueden retomarse con higiene estricta.
¿Qué pasa si no trato la blefaritis?
Puede producir orzuelos y chalaziones a repetición, ojo seco crónico, pérdida o mal crecimiento de pestañas y, en casos severos, daño de la córnea. El tratamiento temprano evita estas complicaciones.
¿La blefaritis causa ojo seco?
Sí, es una de sus causas más frecuentes. La disfunción de las glándulas de Meibomio altera la capa grasa de la lágrima, que se evapora más rápido y produce sequedad e irritación.
¿Ojos irritados, con picazón y escamas que no mejoran?
La blefaritis mal controlada produce orzuelos recurrentes y ojo seco crónico. Agenda una evaluación en Breña o San Isidro y recibe un plan de higiene palpebral personalizado.

