Uveítis: qué es, síntomas de alerta y cómo se trata

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Revisado por el Dr. Carlos Dulanto Reinoso, especialista en Retina, Mácula y Uveítis — Oftalmólogos Dulanto · CMP 58973 · RNE 36353

La uveítis es la inflamación de la úvea, la capa media del ojo que incluye el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Puede causar ojo rojo con dolor, visión borrosa y sensibilidad a la luz, y requiere atención oftalmológica urgente porque, sin tratamiento, puede producir pérdida de visión permanente.

A diferencia de una conjuntivitis común, la uveítis compromete estructuras internas del ojo. Según la American Academy of Ophthalmology (AAO, 2024), la uveítis puede dañar el tejido ocular y llevar a una pérdida permanente de la visión.

El Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos (NEI, 2024) advierte que, si se deja sin tratar, la uveítis puede causar pérdida de visión, y recomienda acudir al oftalmólogo de inmediato ante los primeros síntomas.

De hecho, según un estudio publicado en la revista Cureus (2026), la uveítis representa entre el 10% y el 15% de todos los casos de ceguera.

En este artículo, se explica qué es, cómo reconocer sus señales de alerta y qué opciones de tratamiento existen en Lima.

¿Qué tipos de uveítis existen?

La uveítis se clasifica según la parte del ojo que inflama. Identificar el tipo es clave porque cada uno tiene causas y tratamientos distintos:

  • Uveítis anterior (iritis): inflama el iris. Es la forma más frecuente y suele causar ojo rojo, dolor y fotofobia.
  • Uveítis intermedia: afecta el vítreo y la zona periférica de la retina. Produce moscas volantes y visión borrosa, muchas veces sin dolor.
  • Uveítis posterior: compromete la coroides y la retina. Es la forma con mayor riesgo de daño visual permanente.
  • Panuveítis: inflamación de todas las capas de la úvea. Requiere tratamiento inmediato y seguimiento estrecho.

¿Cuáles son los síntomas de alerta de la uveítis?

Los síntomas pueden aparecer de forma súbita, en uno o ambos ojos:

  • Ojo rojo acompañado de dolor profundo (no solo irritación superficial).
  • Visión borrosa de aparición súbita.
  • Fotofobia: molestia intensa ante la luz.
  • Moscas volantes nuevas o en aumento.
  • Disminución de la visión sin causa aparente.
⚠️ Consulta al oftalmólogo de inmediato si notas: ojo rojo con dolor y visión borrosa. NO es una conjuntivitis común. Si presentas esta combinación de síntomas, acude a un oftalmólogo el mismo día. La uveítis no tratada puede causar glaucoma, catarata o daño permanente de la retina.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de la uveítis?

En muchos casos la causa exacta no se identifica (uveítis idiopática), pero las causas conocidas más frecuentes son:

  • Enfermedades autoinmunes: espondilitis anquilosante, artritis reumatoide juvenil, sarcoidosis, enfermedad de Behçet.
  • Infecciones: toxoplasmosis, herpes, tuberculosis, sífilis.
  • Traumatismos oculares: golpes o cirugías previas.
  • Causas idiopáticas: en aproximadamente la mitad de los casos no se identifica una causa específica.
📊 Dato clave: la toxoplasmosis es la causa más frecuente de uveítis posterior en todo el mundo, según un estudio poblacional publicado en Scientific Reports (2021).

Examen con lámpara de hendidura para diagnosticar la uveítis

¿Cómo se diagnostica la uveítis?

El diagnóstico requiere una evaluación oftalmológica completa que incluye:

  • Examen con lámpara de hendidura para detectar células inflamatorias dentro del ojo.
  • Medición de la presión ocular (la uveítis puede elevarla o disminuirla).
  • Examen de fondo de ojo con dilatación pupilar para evaluar retina y coroides.
  • Exámenes de laboratorio o imágenes cuando se sospecha una enfermedad sistémica asociada.

¿Cómo se trata la uveítis?

El tratamiento combina corticoides, gotas dilatadoras y, si aplica, tratamiento de la causa de fondo:

  • Corticoides: en gotas, inyecciones perioculares o por vía oral, para controlar la inflamación.
  • Gotas dilatadoras (ciclopléjicos): alivian el dolor y evitan que el iris se adhiera al cristalino.
  • Tratamiento de la causa: antibióticos o antiparasitarios si hay infección; inmunomoduladores si existe enfermedad autoinmune.
  • Seguimiento estrecho: la uveítis puede recurrir, por lo que los controles periódicos son parte del tratamiento.
⚠️ Importante: nunca uses gotas con corticoides por tu cuenta ante un ojo rojo. Si la causa fuera una infección por herpes, los corticoides sin supervisión pueden empeorar gravemente el cuadro. El tratamiento de la uveítis siempre requiere diagnóstico oftalmológico previo.

¿La uveítis se puede prevenir?

No siempre es prevenible, pero sí es posible evitar sus complicaciones. La clave es la consulta temprana: un episodio de uveítis tratado a tiempo suele resolverse sin secuelas, mientras que la inflamación prolongada puede producir glaucoma secundario, catarata o edema macular. Las personas con enfermedades autoinmunes o antecedentes de uveítis deben mantener controles oftalmológicos periódicos, incluso sin síntomas.

¿Qué complicaciones causa la uveítis no tratada?

La razón por la que la uveítis exige atención urgente no es el episodio en sí, sino lo que produce cuando la inflamación se prolonga dentro del ojo:

  • Glaucoma secundario: la inflamación puede bloquear el drenaje del humor acuoso y elevar la presión ocular, dañando el nervio óptico.
  • Catarata inflamatoria: tanto la inflamación crónica como el uso prolongado de corticoides pueden opacificar el cristalino de forma prematura.
  • Sinequias: el iris se adhiere al cristalino, deformando la pupila y complicando futuras cirugías.
  • Edema macular: la acumulación de líquido en la mácula es la principal causa de pérdida visual permanente en pacientes con uveítis.

Todas estas complicaciones son mucho más fáciles de prevenir que de tratar: por eso la consulta el mismo día del inicio de los síntomas marca la diferencia en el pronóstico visual.

Preguntas frecuentes sobre la uveítis

¿La uveítis es grave?

Puede serlo si no se trata. La uveítis controlada a tiempo suele resolverse sin secuelas, pero la inflamación persistente puede causar glaucoma, catarata o daño macular con pérdida de visión permanente.

¿Cuánto dura un episodio de uveítis?

Una uveítis aguda suele durar menos de tres meses con tratamiento adecuado. Las formas crónicas o recurrentes requieren seguimiento prolongado con un especialista en uveítis.

¿La uveítis es contagiosa?

No. La uveítis es una inflamación interna del ojo y no se transmite de persona a persona, aunque algunas de sus causas infecciosas (como la toxoplasmosis) tienen sus propias vías de contagio.

¿Qué médico trata la uveítis en Lima?

Un oftalmólogo con subespecialidad en uveítis o retina. En Oftalmólogos Dulanto, el Dr. Carlos Dulanto Reinoso (CMP 58973), especialista en Retina, Mácula y Uveítis, evalúa y trata estos casos en Breña y San Isidro.

¿Tienes el ojo rojo, dolor y visión borrosa?

La uveítis requiere atención el mismo día. Agenda una evaluación con nuestro especialista en uveítis y retina en Breña o San Isidro.





<strong>CMP 58973  RNE 36353</strong> Oftalmólogo peruano especializado en retina y mácula, con formación en la Universidad Peruana Cayetano Heredia y subespecialización en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente, se desempeña en el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen y en Oftalmólogos Dulanto, donde realiza consultas, tratamientos y cirugías especializadas. Además, es speaker de Roche en Perú, representando terapias innovadoras para enfermedades maculares.
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Autor: Dr. Carlos Dulanto
CMP 58973  RNE 36353 Oftalmólogo peruano especializado en retina y mácula, con formación en la Universidad Peruana Cayetano Heredia y subespecialización en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente, se desempeña en el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen y en Oftalmólogos Dulanto, donde realiza consultas, tratamientos y cirugías especializadas. Además, es speaker de Roche en Perú, representando terapias innovadoras para enfermedades maculares.