Última actualización: 20 de agosto de 2026
El derrame en el ojo, o hemorragia subconjuntival, es una mancha de sangre en la parte blanca del ojo causada por la rotura de un pequeño vaso. Aunque su aspecto rojo intenso asusta, en la gran mayoría de los casos es una condición benigna e indolora que se reabsorbe sola en una a tres semanas, sin dejar secuelas.
Es frecuente descubrirlo al mirarse al espejo por la mañana, sin recordar ningún golpe. La buena noticia es que casi nunca es grave; lo útil es saber en qué casos conviene consultar.
¿Qué es exactamente un derrame en el ojo?
La parte blanca del ojo (esclerótica) está cubierta por la conjuntiva, una capa transparente con vasos muy finos. Cuando uno de ellos se rompe, la sangre queda atrapada entre la conjuntiva y la esclerótica y se ve como una mancha roja brillante. Según explica la Clínica Mayo (2021), en muchos sentidos es como tener un moretón en la piel: la sangre no puede absorberse de inmediato, por eso queda a la vista unos días.
¿Por qué aparece la hemorragia subconjuntival?
La American Academy of Ophthalmology (AAO, 2024) señala como causas más comunes:
- Esfuerzos que suben la presión de las venas: toser, estornudar, pujar o levantar peso.
- Frotarse el ojo con fuerza o un traumatismo menor.
- Presión ocular alta: puede manifestarse con derrames en el ojo.
- Anticoagulantes o aspirina (y antiinflamatorios como el ibuprofeno), que facilitan el sangrado.
- Infecciones virales o el período posterior a una cirugía ocular.
- Sin causa aparente: en muchos casos no se identifica un desencadenante.
Dato clave: según la AAO, la hemorragia subconjuntival es generalmente inofensiva y se cura sola. En la mayoría de los casos, el único síntoma es la mancha roja en el ojo; puede que la persona ni la note hasta mirarse al espejo.
¿En qué se diferencia un derrame de otros tipos de ojo rojo?
No todo ojo rojo es un derrame. En la hemorragia subconjuntival la sangre forma una mancha roja uniforme y bien delimitada sobre la parte blanca del ojo, sin dolor, sin secreción y sin afectar la visión. En cambio, cuando el enrojecimiento es difuso y se acompaña de picazón, lagrimeo o secreción, suele tratarse de una conjuntivitis; y si hay dolor intenso, sensibilidad a la luz o visión borrosa, hay que pensar en causas más serias como una uveítis, una queratitis o un glaucoma agudo (ligado a una presión ocular alta), que sí son urgencias.
Un signo práctico para diferenciarlos: el derrame se ve como una zona de sangre «pintada» sobre el blanco del ojo, mientras que otros cuadros enrojecen los vaso de forma más extendida y suelen dar molestias. Ante la duda, sobre todo si aparece dolor o cambios en la visión, conviene una evaluación oftalmológica.
Cuadro: derrame benigno vs. signos que obligan a consultar
| Derrame benigno (lo habitual) | Consulta al oftalmólogo si… | |
|---|---|---|
| Aspecto | Mancha roja sin dolor ni cambios de visión. | Se acompaña de dolor o visión borrosa. |
| Origen | Tras un esfuerzo, al despertar o sin causa. | Apareció tras un golpe fuerte en el ojo. |
| Frecuencia | Episodio aislado. | Se repite varias veces. |
| Contexto | Persona sana. | Tienes presión alta no controlada o tomas anticoagulantes. |
¿Tiene tratamiento el derrame en el ojo?
En general, ninguno: la sangre se reabsorbe sola en una a tres semanas y el color rojo va cambiando a tonos amarillentos a medida que desaparece. Si hay sensación de arenilla o irritación, pueden usarse lágrimas artificiales. No se recomiendan antibióticos ni corticoides salvo que exista otra enfermedad asociada.
El cuerpo reabsorbe la sangre atrapada del mismo modo que deshace un moretón: las células del sistema inmune retiran poco a poco los glóbulos rojos y sus pigmentos, y por eso la mancha pasa del rojo intenso al anaranjado y al amarillo antes de desaparecer.
Este proceso no se puede acelerar con gotas ni compresas, y no deja marca una vez completado. En personas que toman anticoagulantes o tienen la presión arterial elevada, la reabsorción puede tardar un poco más.
⚠️ Consulta al oftalmólogo si: el derrame se repite con frecuencia, se acompaña de dolor o cambios en la visión, o apareció tras un golpe fuerte. En esos casos conviene descartar una presión arterial no controlada, un trastorno de la coagulación o una lesión interna del ojo.
Derrame en el ojo, presión alta y anticoagulantes
Dos situaciones merecen atención especial. En personas hipertensas, un derrame puede ser una señal de que la presión arterial se disparó, por lo que conviene medirla y controlarla. En quienes toman anticoagulantes o aspirina, los derrames pueden ser más frecuentes y tardar más en reabsorberse; nunca deben suspenderse estos medicamentos por cuenta propia, cualquier ajuste lo decide el médico que los indicó.

¿Cómo prevenir que se repita?
- Controla la presión arterial si eres hipertenso.
- Evita frotarte los ojos con fuerza.
- Usa lágrimas artificiales si tienes sequedad ocular.
- Si tomas anticoagulantes y los derrames son frecuentes, coméntalo con tu médico para evaluar tu coagulación.
Preguntas frecuentes sobre el derrame en el ojo
¿Cuánto tarda en desaparecer un derrame en el ojo?
Entre una y tres semanas, según el tamaño de la mancha. La sangre se reabsorbe sola y el color rojo va virando a amarillo antes de desaparecer. En personas que toman anticoagulantes, el proceso puede ser algo más lento.
¿El derrame en el ojo es peligroso?
En la gran mayoría de los casos, no: es una condición benigna que no afecta la visión ni deja secuelas. Solo requiere atención si es recurrente, hay dolor o cambios de visión, o apareció tras un traumatismo importante.
¿Debo suspender mis anticoagulantes si tengo un derrame en el ojo?
No por tu cuenta. Los anticoagulantes pueden favorecer el derrame, pero suspenderlos sin indicación es riesgoso. Consulta con el médico que te los recetó; solo él debe decidir cualquier ajuste.
¿Cuándo debo consultar por un derrame en el ojo?
Cuando el derrame se repite, se acompaña de dolor o visión borrosa, o apareció después de un golpe fuerte. También si eres hipertenso, para verificar tu presión arterial, o si tomas anticoagulantes y los episodios son frecuentes.
Si el derrame se repite o te preocupa, una clínica oftalmológica puede revisar tu presión arterial y tu superficie ocular.
¿Tu derrame en el ojo se repite o vino con dolor?
Casi siempre es benigno, pero cuando se repite conviene descartar otras causas. Agenda una evaluación con nuestros especialistas en Breña o San Isidro.
